Aunque comparten algunas características similares y las personas creen que realiza las mismas tareas, cuentan con las siguientes diferencias
1. Maniobrabilidad

Los triciclos poseen un menor radio de giro que el montacargas de cuatro ruedas. Esta es una gran opción si se cuenta con espacio limitado en el almacén y si es necesario circular por las áreas más pequeñas.
Un triciclo cuenta con un contrapeso que permite a la máquina maniobrar más fácilmente, es ideal para aplicaciones que requieren uso en interior y exterior así como cargar a estantes. La maniobrabilidad en espacios reducidos le permite al triciclo incrementar la productividad debido a su contrapeso y su capacidad de elusión.
La configuración de manejo de un triciclo cuenta con una rueda dual de conducción situada debajo del contrapeso. Son utilizados para una levantar una carga más ligera, ya que normalmente no logran elevar más de 2.5 toneladas. Se recomiendan para uso en interior de almacenes con superficies lisas. Su desempeño sobresale en áreas con espacios pequeños. Algo que hay que tomar en consideración es que un triciclo puede ser menos estable al girar llevando una carga.
2. Desempeño en pendientes

Los montacargas de cuatro ruedas son conocidos por tener una mejor capacidad de desempeño en pendientes; esto es esencial para una compañía que necesita manejar grandes almacenes, para desplazar equipo pesado y maquinaria en áreas inclinadas. Los montacargas de cuatro ruedas proveen una mejor estabilidad y funciona mejor para girar con carga pesada. Si se cuenta con una patio o área de trabajo irregular, logrará un óptimo desplazamiento de la carga al lugar indicado.
La mayoría de los montacargas de cuatro ruedas son capaces de manejar una carga superior a las 8 toneladas, dependiendo de la marca. Son preferibles para compañías con grandes capacidades de carga y con áreas de trabajo irregulares. Su costo es normalmente mayor al de los triciclos.